Mostrando entradas con la etiqueta DEGAS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta DEGAS. Mostrar todas las entradas

jueves, 26 de mayo de 2016

DEGAS
         En ocasiones se hacen las críticas o comentarios de obras de arte basándose en ideas o puntos de vista más o menos subjetivos y más o menos afortunados. En los momentos actuales el ordenador nos permite modificar partes de una fotografía dejando las demás invariables y así se puede ver el efecto que produce tal modificación.
         Encontré en un libro de pintura un amplio comentario sobre el cuadro de Degas “Los bebedores de absenta”. En él se hace mención a ciertos aspectos del cuadro que influyen en las sensaciones que percibimos. Se me ocurrió modificar esos elementos y ver si lo que se dice en el escrito me afecta a mí como espectador o no.
         A continuación presento el texto y las fotos con las modificaciones que se indican en dicho texto. Cada lector puede apreciar si lo que se dice es acertado o no. Conviene recordar que las percepciones varían de unas personas a otras y que lo que para una es válido para otra no lo es.
        Degas encierra de modo agobiante la escena donde está transcurriendo la acción. El drama se produce entre la interacción entre las figuras humanas y los accesorios escénicos.


Al espectador no le queda otra opción que entrar mediante la línea de penetración visual que se le ofrece en primer plano, a la izquierda, a través de los periódicos desordenados.

Se ha suprimido el primer plano de la izquierda con los periódicos ¿Es tan importante esa parte para entrar en el cuadro? ¿El espectador no puede entrar visualmente de otra manera?

Los dos personajes aparecen encajonados entre el banco y las mesas.
       A su vez la mujer, que ocupa el centro de la composición, está comprimida entre el vaso y la botella


En la foto de la derecha hemos quitado el vaso ¿el vaso y la botella realmente comprimen a la mujer compositivamente?

y casi apuñalada por las esquinas de las mesas.


En la imagen de la izquierda no hay esquinas ¿las esquinas realmente apuñalan a la mujer?

El fondo no libera la visión, sino que la redunda al estar constituido por las sombras de ellos mismos.



Imágenes con sombras y sin sombras en el fondo ¿esas sombras hacen que la visión no se escape del cuadro o cuando no están hay una vía visual de escape en el espejo?

El hombre mira lejos, pero Degas le interrumpe la mirada con el marco. La mirada de la mujer diverge de la de su compañero pero se ensimisma. La soledad, el aislamiento y el anonimato son factores para una posible multiplicación.

            Hasta aquí el texto original y las modificaciones que se proponían en el mismo. Esas modificaciones ¿Cambian el sentido del cuadro? ¿Hacen que el cuadro parezca distinto? ¿Realmente ocurre lo que se dice en el texto?

viernes, 28 de febrero de 2014

DEGAS

        Uno de los temas en los que Degas trabajó fue el de las carreras de caballos. Sobre ellas, y sobre el hipódromo, realizó numerosos cuadros. Son cuadros que casi nunca transcurren en entornos concretos, son cuadros en los que hay un mundo bullicioso que se convierte en excusa para los juegos luminosos y fugaces de sus cuadros.


En este cuadro, que es el que vamos a comentar, Degas utiliza figuras que ya han aparecido en otros cuadros. El cuadro se convierte así en algo construido por el pintor y no en la reproducción de algo visto.
        En el siguiente cuadro obsérvese como el caballo que va corriendo y el caballo del primer plano son los que están en el cuadro anterior.


En el cuadro que comentamos, todo ocurre como si esta escena pudiera suceder en cualquier momento. Da la impresión de que los caballos y el carro acaban de irrumpir en ese espacio.
Solo el caballo que aparece a nuestra izquierda se mueve rápidamente, pero el tren que recorre el fondo le acompaña con la impresión de movimiento que da el humo de la locomotora.


El carro y los personajes que están a nuestra derecha, que ocuparon en otro momento, el centro de la composición, están a punto de desaparecer por nuestra derecha. Cada uno de ellos corresponde a un esquema compositivo diferente, todo parece el resultado de algo casual, pero no hay nada de improvisación ni casualidad. Hay unas relaciones dinámicas conseguidas a través de la superposición de las figuras, de la oposición entre varias de ellas (unas van en un sentido y otras en el opuesto) y en su fragmentación, que hace que las figuras parece que están desapareciendo o apareciendo en el espacio plástico del cuadro. De esta forma Degas consigue la sensación de movimiento y ajetreo que hay en las carreras de caballos. Degas trabaja con los contrastes.
        En este cuadro no hay sombras, no las necesita para producir animación. Los colores individuales individualizan las formas lo suficiente para que no queden sumidas en el caos compositivo.
        Los contrastes continúan en un juego de sombreros de los personajes que están a la derecha. Por un lado está el austero sombrero del hombre y por otro las formas etéreas y extravagantes del sombrero femenino.
        Y todo el aparente caos informal, la visión dinámica del momento, el ritmo en el que se mueven los personajes, contrastan con la quietud del fondo, formado a base líneas y planos paralelos a la superficie del cuadro: los espectadores, el plano terroso de la vía del tren y el horizonte alto que cierra el cuadro.

        En definitiva, un cuadro en el que Degas ha sabido dar la sensación de ajetreo y movimiento propios de un hipódromo con medios puramente plásticos.